Materia y matemática de un nuevo paisaje / Jorge Villacorta


Materia y matemática de un nuevo paisaje

A la luz de las actuales políticas del territorio, la artista Lorena Noblecilla re-examina el concepto de paisaje y cuestiona su realidad. En varios de sus trabajos de los últimos años ha llegado al punto de permitirse construir ficciones totales mediante el uso del montaje y, también, del collage. Su conceptualización de base ha operado en su propuesta de tal modo que la ha llevado también a una abierta utilización de materiales para dejar expuesta la lógica económica que, asociada a industria y tecnología, convierte a nuestro imaginario en un territorio contaminado y colonizado. Al hacerlo, ha suscitado a menudo un doble asombro: la sorpresa de ver lo sublime como algo hechizo logrado por la incorporación de materia banal al momento de construir la imagen; y la belleza extraña – triste en un sentido baudelariano- de imágenes construidas con restos de otras imágenes y de materiales ‘pobres’, que nos hacen tomar consciencia de una estética de la fragmentación y del piezado, del desgaste y de la atrición que nos convoca en estas dos décadas que van del siglo XXI.
Noblecilla plantea una crítica al medio fotográfico. Señalamiento indispensable, pues éste ha servido durante buena parte de su existencia a los intereses extractivos de los poderes imperiales y, luego, de las grandes empresas transnacionales que han destruido y siguen destruyendo lo que queda del mundo natural en todo el planeta. Mediante prácticas estéticas críticas ejercidas con libertad creativa y a veces con un humor ácido, ella reconoce a la fotografía como una herramienta al servicio del conocimiento y de fines utilitarios, en condiciones que han sido y son muy cambiantes. La producción de imágenes fotográficas de carácter informativo, a modo de elementos de un catastro visual de los recursos naturales, siempre se ha dado dentro de los límites del diseño del aparato fotográfico: através de un visor de encuadre geomértrico, un rectángulo que inevitablemente ha remitido a la convención artística de ‘ventana’, que subyace a la lógica del paisaje como género de imagen pintada en Occidente.
Noblecilla rompe la unidad del rectángulo en componentes que constituyen una composición de mosaico; o se vale de otras figuras geométricas, que delineadas sutilmente en superposición a sus construcciones de entornos ficticios (o ya desaparecidos, existentes solo en fotografías del pasado), rompen la imperiosa ilusión de unidad singular, que concentra poder estético y saber útil.
Nuevos trabajos en los que la digitalización de imágenes interviene muestran cómo la base conceptual de la obra reciente de la artista resulta tan amplia como dúctil. El dispositivo digital le permite introducir una nueva gama de formas de visualización contemporánea, que van desde diagramas comunes a perfiles de corte transversal, que ciudadanos y ciudadanas de a pie identifican como información, aun cuando no la lean. Esta visualidad -matemática en origen- ejerce influencia en nuestras sociedades y data de mucho más atrás, probablemente de la publicidad de mediados del siglo XX.
En su simple complejidad -y aquí hay ironía-, las obras por impresión digital de Lorena Noblecilla logran sacarnos suavemente del ámbito de nuestros hábitos de lectura y nos plantean agudamente sus propias condiciones, cada vez más dignas de atención y de cuidado.

Jorge Villacorta, 2020

© Lorena Noblecilla 2020
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